Mitos y Realidades de la Cirugía Refractiva 

 

Mito: Todos los que se someten a la cirugía refractiva LASIK consiguen una visión 20/15. Realidad: El 93% de pacientes con miopía baja o media (7 o menos dioptrías de defecto refractivo) consiguen una visión 20/40 después de un único tratamiento. Muchos consiguen una visión 20/20 o más, y el número aumenta a medida que avanza la tecnología y las técnicas mejoran. El resultado final depende de varios factores, incluyendo el defecto refractivo inicial del paciente.

 

Mito: Todos los que se someten a cirugía refractiva pueden olvidarse de sus gafas para siempre. Realidad: Los cirujanos esperan resultados de 20/40 o más, por lo que el paciente puede desarrollar la mayoría de sus actividades diarias sin utilizar gafas. Aún así, es posible que después de la operación el paciente necesite llevar gafas o lentes de contacto.

 

Mito: La cirugía LASIK ofrece una visión perfecta a todo el mundo. Realidad: La mayoría de los pacientes que se someten a esta técnica van a gozar de mejor visión sin las gafas después de la operación, pero ningún doctor que aplique esta técnica puede garantizar una visión perfecta.

 

Miopía y astigmatismo

 

LASIK mejora la visión incorrecta en la mayoría de pacientes que se someten a la operación, aunque no garantiza una visión perfecta. Algunos pacientes pueden necesitar procedimientos adicionales llamados retoques. En los casos que se requiere mucha corrección, el cirujano acostumbra a recomendar que más adelante se haga una segunda operación de mejora. El grave inconveniente de esto, es que entre más se va retocando la córnea, ésta se puede ir descompensando posteriormente.

 

Miopía alta

 

En general, los pacientes que sufren grados elevados de miopía tienen que forjarse un conjunto de expectativas diferentes en lo que a resultados se refiere. Mientras que, por norma general, el 93% de los pacientes pueden esperar conseguir 20/40 después de la operación, los que sufren de miopía alta tienen que bajar sus expectativas.

 

Hipermetropía y astigmatismo de hipermetropía

Los pacientes que tienen hipermetropía tienen que esperar unos resultados algo diferentes de los miopes. En general, los que se sometan a la cirugía LASIK no podrán ver con claridad durante una o dos semanas, por lo tanto, se recomienda en muchos casos que el cirujano opere primero un ojo y al cabo de unos días o unas semanas, ir a por el siguiente.

 

Presbicia

 

La vista cansada es un defecto visual que aparece en el 100% de la población a partir de los 40 años. Es debido a un deterioro progresivo de la capacidad del cristalino de cambiar de forma y que afecta a la visión cercana. Este defecto se puede contrarrestar en parte por la miopía. Es decir, un paciente con miopía aunque ve mal de lejos sin gafas, no necesita muchas veces gafas para leer. Después de la operación podrá tener una buena visión lejana sin corrección, pero para leer necesitará algún tipo de ayuda visual si su edad es superior a los 40 años. A diferencia de los pacientes miopes, en los hipermétropes la vista cansada se suele manifestar antes de los 40 años. Una vez operado tendrá una buena visión lejana y mejor cercana de la que tenía. Sin embargo, a partir de los 45 años al igual que una persona sin ningún defecto visual empezará a necesitar ayuda óptica para leer.

Si usted tiene 40 años o más, tiene que saber que si corrige su visión de lejos, a lo mejor perderá un poco su visión de cerca. Esto ocurre porque la presbicia afecta a las personas alrededor de los 40 años. La técnica LASIK no previene esta situación ni tampoco la trata, por lo que los cirujanos acostumbran a buscar un equilibrio entre la visión de lejos y la visión de cerca. Hoy existen varias modalidades de tratamiento quirúrgico:

 

  • Monovisión: En la mayoría de personas los ojos trabajan igualmente para ver de lejos o de cerca. Se puede modificar el estado refractivo para dejar, en personas mayores, un ojo trabajando preferencialmente de lejos y el otro preferencialmente de cerca y así evitar el uso de anteojos. No todas las personas toleran este procedimiento. Antes de realizar la cirugía se hacen pruebas que simulan el resultado quirúrgico y determinan la tolerancia al método.

 

  • LASIK multifocal: Por este método se modifica la córnea para permitir al ojo con presbicia enfocar a diferentes distancias. Se lleva a cabo de manera semejante al LASIK convencional pero en el momento de tallar la córnea con el láser, el cirujano hace unos cálculos especiales que permiten al paciente mejorar su visión lejana y cercana.

 

Rapidez de recuperación visual

 

Los pacientes tienen que saber que mientras que la recuperación visual rápida es una de las características de esta técnica, a veces pueden pasar meses hasta que se llega a la visión definitiva.

 

Calidad visual 

 

Algunos pacientes experimentan visión nocturna disminuida, destellos de luz o halos después de haberse sometido a la operación. Se estima que hasta un 10% de los pacientes experimentan problemas temporales inmediatamente después de la operación, como los ojos secos, la dificultad en la visión nocturna o la visión que a medida que va avanzando el día se hace más borrosa. Estos síntomas duran de un mes a seis semanas en la gran mayoría de pacientes. Algunos, sin embargo, continúan teniéndolos durante más tiempo. Es necesario que los pacientes conozcan los posibles riesgos y complicaciones para que no tengan falsas expectativas.

 

La cirugía lo que pretende es reducir el defecto refractivo del paciente, pero lo que no hace es parar su evolución. Por ello es importante que la graduación no haya variado de forma significativa durante el último año antes de operar. Es decir, si a un paciente le aumenta la miopía cada año, esto le seguirá pasando independientemente de que se opere o no, aunque siempre es posible una segunda intervención para eliminar el defecto residual. La cirugía no mejora la agudeza visual lo que se intenta conseguir es que tenga la misma agudeza que tenían antes.