¿Mareos al estrenar gafas?: Explorando las Causas

La emoción de obtener un par de gafas nuevas puede verse empañada por una experiencia incómoda pero común: los mareos. No te preocupes, es un fenómeno normal y comprensible. Aquí exploraremos las razones detrás de este efecto.

  1. Adaptación a la prescripción: Cuando recibes unas gafas con una nueva prescripción, tu cerebro necesita tiempo para ajustarse a este cambio. Las lentes correctoras alteran la forma en que percibes el mundo, y la adaptación a esta nueva realidad puede causar mareos temporales. Este proceso puede llevar desde unos pocos días hasta varias semanas.
  2. Cambios en los lentes: Si tus nuevas gafas tienen lentes progresivas o bifocales, es posible que experimentes mareos al cambiar tu enfoque visual. Estos ajustes pueden afectar tu percepción espacial y tu equilibrio inicialmente. La clave aquí es darle a tu cerebro el tiempo necesario para acostumbrarse a las diferentes zonas de visión, es decir, usarlas constantemente para acostumbrarse nuevamente.
  3. Visión periférica: La introducción de unas nuevas gafas también puede alterar tu visión. Este cambio puede afectar tu capacidad para percibir objetos y movimientos en los bordes de tu campo visual, generando cierta desorientación inicial. La paciencia es clave mientras tu cerebro se adapta a esta nueva manera de percibir su entorno. Ahora bien, ¿ qué hacer si los mareos persisten? Ya queda claro que es normal experimentar mareos al principio, es esencial prestar atención a la duración y la intensidad de estos síntomas. Si persisten más allá de unas pocas semanas o interfieren significativamente con tu comodidad, es recomendable programar una visita al oftalmólogo. El profesional de la visión podrá evaluar si la prescripción es adecuada y realizar ajustes si es necesario. Además, podrán ofrecer consejos adicionales para facilitar la transición hacia tus nuevas gafas y mejorar tu experiencia visual en general.

La experiencia de mareos con gafas nuevas es un proceso temporal y completamente normal. Dale a tu cerebro el tiempo necesario para ajustarse a las nuevas condiciones visuales.